Anillo formado por cuatro círculos que convergen en la base. Pieza excepcional casi escultórica cuyo diseño evoca un camino vital dispuesto en aros, por donde discurre amablemente la energía y va trazando un camino que, a medida que crece, gana en altura para presentarnos una rotunda y exquisita silueta final.
Anillo de oro rosa de 18 quilates y brillantes negros.
Disponible en oro amarillo y oro blanco con brillantes blancos y esmeraldas.
Piezas por encargo.